Hola, princesa mía. Princesa sin
castillo, y príncipe tuyo soy aunque no vaya a heredar trono alguno. Porque
nuestro reino es el del amor. Y lo único que tenemos que tener a mano son
nuestras manos para acariciarnos, nuestras bocas para besarnos y decirnos
tiernas y dulces palabras.
Y ante toda una multitud me declaro
tuyo. Y aún más, me declaro “nuestro”. Formo parte de una pareja, de un par. Un
par de almas que se encontraron pululando, y se hicieron canción, flores de jazmín,
ciudad, guitarra, tardes de fin de semana, noches largas de abrazos. Hoy somos
mucho. Somos una infinidad de poemas e historias, algunas ya escritas, otra por
escribir. Somos música, colores. Somos uno dividido en dos. Vos con la
hermosura de los universos, en cada uno de los milímetros de tu piel yo
encuentro un susurro, que me revela un enigma, y lo resuelvo en un beso, y una
gotita alegre de lluvia que nos moja la cara.
Y se chocan mis planetas por culpa de mi
mirada embelesada, en alfa queda mi mente cuando me mirás y me sonreís. Y mi
mundo deja de existir, o más bien, mi mundo pasa a ser vos. Quisiera, en esos
momentos en los que tu belleza me atrapa por completa, encontrar aunque sea una
sola palabra, nunca antes dicha para describir lo que me provocás.
Ahí es donde descubro que mi amor por vos
es infinito. Ya ni sé hasta dónde habrá llegado, pero seguro correrá junto al
tuyo con alguna estrella fugaz, entre galaxias y suspiros celestiales.
Y un poco torpe estoy, porque nunca me
enamoré de esta manera, porque nunca estuve seguro de tantas cosas. Pero quiero
entregarte lo poco que tengo, porque mi confianza en vos es inquebrantable,
indestructible. Sé que cuidaremos nuestros corazones y llevaremos nuestra unión
a lugares hasta ahora desconocidos.
Yo creo que lo que más caracteriza y
diferencia a nuestro amor es que no tenemos miedo a la locura. Quizás otros
están midiendo, o con miedo no entregan sus corazones. O se ocultan bajo frases
amargadas para no darse de lleno al hermoso cantar del amor. Pero nosotros no:
Sin miedo, nos entregamos por completo, y nos quedamos bailando por ahí,
felices. No tengo duda alguna: Todos los días de mi vida voy a elegirte como mi
amada. No pienses que alguna muchacha vaya a distraer este pensamiento. Este
amor puede con todo. Ahí te quiero, en ese lugar que viniste a ocupar en mi
vida, que hasta ahora estuvo vacío. Ahí te quiero para siempre.
Hola otra vez: Sólo te digo “hola”
porque jamás voy a decirte adiós.
Lo que te amo amor mío no tiene nombre, es tanto que ya no tengo ni la más palida idea de como expresarlo te amo hasta el infinito, solo queda decirte GRACIAS sos hermoso, te amo con mi vida y me voy a quedar siempre con vos ♥
ResponderEliminarcuanto amor! felicidades
ResponderEliminar