lunes, 2 de diciembre de 2013

A Jazmín (como siempre)

Hola, princesa mía. Princesa sin castillo, y príncipe tuyo soy aunque no vaya a heredar trono alguno. Porque nuestro reino es el del amor. Y lo único que tenemos que tener a mano son nuestras manos para acariciarnos, nuestras bocas para besarnos y decirnos tiernas y dulces palabras.
Y ante toda una multitud me declaro tuyo. Y aún más, me declaro “nuestro”. Formo parte de una pareja, de un par. Un par de almas que se encontraron pululando, y se hicieron canción, flores de jazmín, ciudad, guitarra, tardes de fin de semana, noches largas de abrazos. Hoy somos mucho. Somos una infinidad de poemas e historias, algunas ya escritas, otra por escribir. Somos música, colores. Somos uno dividido en dos. Vos con la hermosura de los universos, en cada uno de los milímetros de tu piel yo encuentro un susurro, que me revela un enigma, y lo resuelvo en un beso, y una gotita alegre de lluvia que nos moja la cara.
Y se chocan mis planetas por culpa de mi mirada embelesada, en alfa queda mi mente cuando me mirás y me sonreís. Y mi mundo deja de existir, o más bien, mi mundo pasa a ser vos. Quisiera, en esos momentos en los que tu belleza me atrapa por completa, encontrar aunque sea una sola palabra, nunca antes dicha para describir lo que me provocás.
Ahí es donde descubro que mi amor por vos es infinito. Ya ni sé hasta dónde habrá llegado, pero seguro correrá junto al tuyo con alguna estrella fugaz, entre galaxias y suspiros celestiales.
Y un poco torpe estoy, porque nunca me enamoré de esta manera, porque nunca estuve seguro de tantas cosas. Pero quiero entregarte lo poco que tengo, porque mi confianza en vos es inquebrantable, indestructible. Sé que cuidaremos nuestros corazones y llevaremos nuestra unión a lugares hasta ahora desconocidos.
Yo creo que lo que más caracteriza y diferencia a nuestro amor es que no tenemos miedo a la locura. Quizás otros están midiendo, o con miedo no entregan sus corazones. O se ocultan bajo frases amargadas para no darse de lleno al hermoso cantar del amor. Pero nosotros no: Sin miedo, nos entregamos por completo, y nos quedamos bailando por ahí, felices. No tengo duda alguna: Todos los días de mi vida voy a elegirte como mi amada. No pienses que alguna muchacha vaya a distraer este pensamiento. Este amor puede con todo. Ahí te quiero, en ese lugar que viniste a ocupar en mi vida, que hasta ahora estuvo vacío. Ahí te quiero para siempre.



Hola otra vez: Sólo te digo “hola” porque jamás voy a decirte adiós. 

2 comentarios:

  1. Lo que te amo amor mío no tiene nombre, es tanto que ya no tengo ni la más palida idea de como expresarlo te amo hasta el infinito, solo queda decirte GRACIAS sos hermoso, te amo con mi vida y me voy a quedar siempre con vos ♥

    ResponderEliminar